Crítica de “La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos”, de Juan Eslava Galán

“Los alemanes hicieron de Hitler su Dios y proyectaron sobre él unas cualidades de las que carecía“.
Juan Eslava Galán tiene un estilo muy particular de escribir, marcado por su rigurosidad con los datos históricos y su propensión al sentido del humor. Así lo ha demostrado con sus novelas más conocidas, como “En busca del unicornio”, con la que ganó el Premio Planeta en 1987, o “La Mula”, que conoció una interesante adaptación al cine, un tanto desmejorada por el abandono repentino del director antes de concluir el montaje final.
Pero despliega sus dotes para la ironía al máximo con sus ensayos históricos, sobre todo en la serie iniciada en 1995 con “Historia de España contada para escépticos”, seguido de “El catolicismo contado a las ovejas” (que tiene un estilo muy similar), “Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie” (un libro un tanto distinto pero que también podría englobarse en el grupo), “Historia del mundo contada para escépticos”, “La Primera Guerra Mundial contada para escépticos” y ahora de “La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos”.

"La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos" ha sido publicada por Planeta. Sale a la venta en tapa dura con sobrecubierta, en edición de 800 páginas, al precio de 22,70€. También está disponible en edición digital por 12,34€.

Argumento de “La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos”, del antisemitismo al desastre

Atrapa desde el primer momento con un inicio muy peculiar, en el que muestra dos instantáneas del ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels, tomadas por el mismo fotógrafo. En una sonríe y en la otra parece amenazar al fotógrafo, pues acaba de enterarse de que es judío. Como el mismo Eslava Galán promete en el prólogo o “Introito”, se propone bucear en las causas de la Segunda Guerra Mundial, para que el lector pueda ir siguiendo después la cadena de sucesos, retrotrayéndose incluso a la Unificación alemana, y pasando por la descripción del joven Adolf Hitler combatiendo en la Gran Guerra.Incluso trata de indagar en las causas de su antisemiitismo, y del mito nazi del espacio vital.

Describe así el crecimiento económico de la joven Alemania, hasta convertirse en una potencia económica, y sus dificultades para asimilar las heridas de la Primera Guerra Mundial, lo que se convirtió en terreno abonado para el ascenso al poder del partido nazi. Posteriormente, desarrolla el pacto germano-soviético, seguido de la anexión de Polonia, lo que provocó que pocos días después, el 3 de septiembre de 1939, Francia e Inglaterra declararan la guerra a Alemania, iniciando la Segunda Guerra Mundial. El libro se detiene en los sucesos más destacados hasta el fin del sangriento conflicto.

Crítica de “La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos”, aparente sencillez

“Herido y gaseado (aunque me temo que no lo suficiente, para desventura de la Humanidad), el soldado Hitler mereció los galones de cabo y dos Cruces de Hierro)”. Este tipo de frases definen a la perfección lo que el lector va a encontrarse en este libro, es decir un humor desbordante, a veces cercano al surrealismo, un posicionamiento escéptico como advierte el título, y como en los libros precedentes, una enorme seriedad a la hora de aportar datos históricos, muchos de ellos poco conocidos, por ejemplo la forma en que se llegaron a decodificar las comunicaciones nazis (recientemente también objeto de un film, Descifrando Enigma, bastante redondo), así como la utilización de indios navajos por parte de los aliados para sus comunicaciones, que al no tener palabras para designar máquinas de guerras modernas, tenían que recurrir a términos poéticos como “pájaro” y “tortuga” para “avión” y “tanque”.

Desde luego, el libro cumple a la perfección su función divulgadora, pues está escrito con un lenguaje coloquial que llega a cualquier tipo de lector, y se lee con una enorme rapidez, a pesar de su extensión. En su línea habitual, Eslava Galán desarrolla los datos históricos con capítulos muy cortos y un ritmo extremadamente dinámico. Pero no aburre a quienes conozcan un poco más los hechos, que encontrarán una oportunidad de oro para repasarlos a través de un punto de vista distinto, que los narra con enorme frescura. El libro está a la altura de los anteriores ensayos similares del autor de Jaén. Y a pesar de su sencillez, pone de manifiesto que detrás ha habido una intensa labor de documentación.

Le otorga una enorme importancia a la situación de España en la época, y a la relación del gobierno de Francisco Franco con el de Adolf Hitler. Lo hace en un tono estrambótico muy cercano al cine de Luis García Berlanga, que sin embargo logra una sensación de realidad, o sea que lo que ocurrió debió ser muy similar a la narración de Eslava Galán. Así, repasa las peripecias de Himmler en los toros, o buscando el Santo Grial en Montserrat, donde se mostró un tanto decepcionado porque la Moreneta sea negra. Por supuesto también está presente la cita de Hitler y Franco en Hendaya, marcada por el desprecio absoluto del Führer a los españoles.

El libro está profusamente ilustrado con numerosas fotografías y dibujos de la época de enorme interés. La selección de los mismos es bastante completa.

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