Crítica de "El hombre que perseguía su sombra", de David Lagercrantz

"Por supuesto, era toda una vergüenza que Lisbeth Salander se encontrara allí, en prisión. Pero es que las circunstancias no le habían sido muy propicias. Aunque, a decir verdad, tampoco era que hubiese puesto mucho empeño en luchar contra los elementos. A ella todo aquello se le antojaba más bien un estúpido paréntesis en su vida y pensaba que igual podía estar en la cárcel como en cualquier otro lugar. ¿Qué más daba?".

Quinta entrega de la saga "Millennium", iniciada por "Los hombres que no amaban a las mujeres". Supone la segunda que escribe David Lagercrantz, reclutado como sustituto del fallecido Stieg Larson por su padre y su hermano, tras una buena acogida de "Lo que no te mata te hace más fuerte", en 2015.

Destino publica "El hombre que perseguía su sombra", en edición en tapa blanda, de 608 páginas, que sale a la venta al precio de 22,50€. También está disponible en versión digital para descargar para Kindle, por 12,34€.

Sinopsis de "El hombre que perseguía a su sombra", de David Lagercrantz

Aunque salvó la vida de un niño autista, la hacker Lisbeth Salander se niega por principios a colaborar con la justicia, y ha hecho enemigos entre personas muy poderosas. Por esta razón, la condenan a dos meses en la prisión de Flodberga, de máxima seguridad, donde la trasladan para evitar que la aniquilen. Aunque intenta no meterse en líos, le pierde su solidaridad hacia las mujeres maltratadas, así que cuando descubre que Faria Kazi, la muchacha de Bangladesh que ocupa la celda de al lado, está siendo víctima de acoso, decide ayudarle y convertirse en su protectora. Esto no será bien recibido por Benito Andersson, cabecilla del resto de reclusas, una mujer que se cambió el nombre en honor a Mussolini.

Un día, recibe una visita de Holger Palmgren, su antiguo tutor, que le explica que tiene en su poder una serie de documentos, que desvelan información de su pasado, cuando sufrió abusos de niña, al ser sometida a un experimento impulsado por una institución secreta. Salander decidirá investigar lo ocurrido, para lo que pedirá ayuda a su gran amigo el periodista Mikael Blomkvist.

Crítica de "El hombre que perseguía a su sombra", de David Lagercrantz

La novela anterior no mató a los personajes, convenció más o menos a los lectores y a la crítica, pese a que tampoco les hizo más fuertes, es decir que no aportaba demasiado a lo ya escrito. Cuando se anuncia que Sony la llevará al cine, aparece otra continuación, en la que el autor parece haber querido subsanar errores que le achacaron en la anterior.

De esta forma, trata de aportar nuevos datos, sobre todo de la protagonista femenina, la hacker Lisbeth Salander, pues en la anterior la sacaba menos de lo deseado, quizás por miedo, consciente de que se trata del personaje más atractivo. Ahora, sobre todo desarrolla su parte mística, lo que supone un enorme acierto, y cuenta el motivo de que eligiera un dragón como tatuaje. Como permanece encerrada, la mayor parte de las secuencias en las que avanza la acción concierne a los otros personajes.

Más sencilla que todas sus predecesoras, quizás sea la más ligera del conjunto, y su estilo es más directo, pero parece menos elaborado que el del autor original. En cualquier caso, nadie apreciará estos problemas, al menos durante la lectura, debido al ritmo frenético del relato. Además, sus diálogos son más naturales, y se ahorra muchas explicaciones técnicas de las primeras entregas. Se centra en la capacidad del ser humano para romper sus cadenas y liberarse de los abusos de poder, también en el mundo islámico, a través del personaje de Faria Kazi, el mejor de los nuevos de este volumen. Le sirve para denunciar el fanatismo religioso y la opresión de la mujer en el mundo islámico.


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